De los 27 restaurantes, bares y obradores que he analizado, 11 no tienen web propia y 9 dependen por completo de Glovo, Uber Eats o los directorios para que alguien les encuentre. Monto la web, la carta y el canal de pedidos y reservas que sí son tuyos — con los clientes en tu lista, no en la suya.
Revisé uno a uno la presencia digital de 27 restaurantes, bares, panaderías y obradores. No es un estudio de mercado: es lo que vi buscándolos como los buscaría un cliente suyo con hambre y el móvil en la mano.
Solo fichas en Facebook, TripAdvisor o Google. Uno lleva setenta años abierto y no aparece al buscar su tipo de cocina en su barrio.
Los encargos y el domicilio van enteros por plataformas, o se siguen cogiendo a mano por teléfono uno a uno.
Diseños de hace diez años, fotos comprimidas y alguna con las imágenes rotas. Parece cerrado aunque esté lleno cada noche.
Para reservar hay que llamar en pleno servicio, cuando nadie puede coger el teléfono con calma.
Uno de los restaurantes que analicé entrega cerca de un tercio de cada pedido a domicilio en comisiones. El plato es el mismo; lo que cambia es quién se queda la diferencia.
Quien pide por la plataforma es cliente de la plataforma. Tú no tienes su teléfono, no puedes avisarle del menú nuevo y no puedes hacer que vuelva.
Se elige restaurante mirando el móvil. Si tu carta es un PDF que no se lee o tus fotos son de hace diez años, pierdes contra el de al lado antes de que nadie pruebe nada.
Web propia con tu identidad, tu carta al día y fotografía que da hambre. Que te encuentren buscando tu cocina en tu barrio, no solo por pasar por delante.
La mesa se reserva desde la web, a cualquier hora y sin que nadie descuelgue en pleno servicio. Con recordatorio la víspera para que la mesa no se quede vacía.
Pedidos, recogida y encargos por tu propio canal: cátering, celebraciones, tartas, menú del día. Sin comisión y con el pedido entrando directo a cocina.
Cada pedido y cada reserva deja un contacto tuyo. Cuando cambias la carta o llega la temporada de encargos, se lo dices tú, no la plataforma.
“Buscábamos una web más profesional, pero lo que recibimos fue mucho más. César entendió nuestro negocio, rediseñó toda la experiencia y creó un sistema pensado para convertir visitas en oportunidades reales. Desde el primer mes notamos más consultas cualificadas y una imagen mucho más sólida frente a nuestros clientes.”
Sin presentación comercial. Miramos en directo cómo te encuentra un cliente y qué se lleva cada plataforma, te digo qué arreglaría primero y si puedo ayudarte. Si no encaja, te lo digo igual.